Combatir la desigualdad y la pobreza, única vía para mejorar la calidad de vida de los quintanrroenses más vulnerables: Gerardo Martínez

Combatir la desigualdad y la pobreza, única vía para mejorar la calidad de vida de los quintanrroenses más vulnerables: Gerardo Martínez

“Aclaro: no estoy en contra de los programas sociales. Estoy de acuerdo en que son muy necesarios para mitigar la pobreza, pero no son la solución para mejorar la calidad de vida de las personas. Por eso mi propuesta va en dos sentidos: el primero es hacer una auditoría al programa reciclando basura por alimentos para conocer cuánto dinero se está invirtiendo y el número real de beneficiaros, y analizar si estamos gastando demasiado en un programa que le da un poco de despensa a una familia cada dos meses, hasta la siguiente vez que vuelva a su colonia”, dijo Gerardo Martínez, durante una reunión que sostuvo con habitantes de la población de Nicolás Bravo.

Señaló que esos recursos bien podrían invertirse en programas que de verdad contribuyan a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos, como en becas para jóvenes estudiantes.

“Precisamente esa es una de mis propuestas: reorientar el gasto público para generar más becas para estudiantes. De hecho en mis recorridos por las comunidades del Distrito III las mujeres me han dicho que a sus hijos les quitaron su beca sin darles una explicación. Eso sí es injusto. Esas personas prefieren que sus hijos cada mes reciban un apoyo económico para continuar sus estudios, que hacer fila durante 10 horas cada dos meses para cambiar basura por un poquito de aceite y frijol. Incluso ellos mismos lo consideran denigrante para su persona”, subrayó el candidato blanquiazul a la diputación por el Distrito III.

Es por ello que Gerardo Martínez manifestó estar a favor de crear programas sociales similares a la cruzada “Cero Hambre” implementada por el expresidente de Brasil, Inácio Lula da Silva.

“Aquellos son programas que sí eran efectivos porque no sólo combatían la pobreza, sino que estimulaban el desarrollo de los individuos. “Bolsa Familia” es el proyecto más famoso, reúne todos los planes de transferencia de dinero (Tarjeta Alimentación, Beca Escuela, Cupón Gas) y se instauró para asegurar el alimento a los más desfavorecidos. Con el propósito de garantizar una justa distribución, se organizó un comité gestor −constituido por autoridades federales, municipales, representantes de la Iglesia, ONGs, sindicatos y asociaciones civiles a fin de efectuar un relevamiento en todas las comunidades y realizar un registro único con los perfiles socioeconómicos de las familias en situación de pobreza”.

“Toda familia, que vive a diario con menos de 20 pesos y cumple con los cuidados básicos de salud y escolaridad de sus hijos, puede ser favorecida con la ayuda económica; así como las personas mayores de 65 años, que habitan en zonas rurales, tienen derecho a percibir un salario mínimo por mes. De esta manera salieron de la pobreza más de 14 millones de brasileños en sólo tres años. Y sin la desigual social que los aquejaba, muchos de ellos pudieron superarse e incluirse en la clase media. Porque con un pan asegurado en el estómago, uno tiene más oportunidad de mejorar en la vida”, concluyó Gerardo Martínez.

 

Share this post