Hacer leyes con sentido para modernizar el campo quintanrroense, propone Gerardo Martínez

Hacer leyes con sentido para modernizar el campo quintanrroense, propone Gerardo Martínez

“Visitamos las comunidades de La Unión, Calderón, Revolución y Cocoyol, y en verdad que da coraje el nivel de abandono que sufren sus pobladores. Comprendo su hastío hacia los políticos, porque quienes han sido sus representantes sólo los visitan en campañas para pedir su voto, y una vez que llegan al poder se olvidan de los ciudadanos que les dieron su confianza”, dijo Gerardo Martínez.

Explicó que en la comunidad Calderón, por ejemplo, los productores difícilmente tienen acceso a créditos, y mucho menos a programas de apoyo para incentivar la producción del campo. Sólo el 40 por ciento de la población se dedica al cultivo de la caña, mientras que el resto carece de una actividad alterna donde ocuparse para así obtener su sustento.

“Pero incluso el de la caña es una actividad que no es rentable, porque las autoridades locales no cumplieron con su parte de facilitarles créditos y capacitaciones para aprovecharlo al máximo. Y esto por dos razones: la primera, porque quienes se encargaron de hacer las adecuaciones a la Ley de Desarrollo Rural Sustentable del Estado no tomaron en consideración las necesidades, características y posibilidades de producción de cada una de las regiones del campo quintanarroense, porque no puedes utilizar los mismos métodos en una zona montañosa como en las cercanías de la Unión, que en la zona centro de Quintana Roo, mucho más plano y con un suelo para cultivar diferente”.

La segunda razón, advirtió, es que ninguna autoridad estatal o municipal se ha encargado de vigilar que los recursos destinados al campo se apliquen en tiempo y forma, lo que ha fomentado que gran parte de esos mismos recursos sean canalizados a otras áreas, incluso a los bolsillos de los encargados de ejecutarlos.

“Por eso, antes de crear leyes para modernizar el campo, propongo que se reúnan Gobierno, técnicos expertos y los propios habitantes de las comunidades para analizar que se puede y que no hacer, que es más rentable y que no. Pero sobre todo para rendirles cuentas claras de lo que se está invirtiendo en su beneficio”.

“Que se tome en cuenta a los ciudadanos de las zonas rurales no sólo en campañas, sino también para crear los programas para todo Quintana Roo, porque las ciudades también necesitan de los productos que se genera en el campo. Ya no podemos depender sólo del turismo, hay que darle su real importancia a la actividad agrícola y ganadera. Y traducirlo en hechos, no sólo en palabras.”, puntualizó Gerardo Martínez.

 

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